Relojes inteligentes: ¿conectados a toda hora o pagar para desconectarse?

Relojes inteligentes: ¿conectados a toda hora o pagar para desconectarse?

Dar la hora, en un reloj de pulso, pasó a ser una función secundaria, pues lo que manda la parada ahora es que este aparato sea una extensión de las funciones de los teléfonos inteligentes. La pregunta del millón: ¿Estamos listos para aumentar el nivel de conectividad con esta clase de tecnología en nuestra muñeca?

Son varios los relojes inteligentes que existen. Hace un año, teníamos cuatro de ellos ya en el mercado: Pebble, Samsung Galaxy Gear, I’m watch y Sony Smartwach 2.  En marzo de este año, Google lanzó el sistema operativo Android Wear y los demás fabricantes de smartphones no se hicieron esperar para sumarse a la fiesta de los dispositivos corporales basándose en esta tecnología. LG lanzó el LG G Watch, Asus dio a conocer el Asus ZenWatch, Motorola presentó el Moto 360 y Sony anunció que SmartWatch 3 estará basado en el sistema operativo de Google. Apple por su parte, presentó el pasado 9 de septiembre el esperado Apple Watch y con él, de momento, se cierra la lista de los relojes inteligentes.

¿Cuál escogería usted? Análisis comparativos de los diferentes smartwatch los hay por montones en la web, así que eso no es lo que haremos aquí. Sin demeritar los avances tecnológicos que han logrado los fabricantes para extender las funciones del celular y colocarlas en la muñeca, nos inquieta un poco el exceso de conectividad que se alcanza con estos dispositivos. ¿Tanta conectividad no podría llegar a generar angustia? Una notificación de correo, una llamada, una notificación de Facebook, de Twitter, de Instagram, todo es o será un sonido o una vibración en la muñeca. La única forma de estar desconectado y tranquilo será en el momento en que la pila de su reloj inteligente se acabe pues ésta máximo durará un par de días y no varios meses o incluso el año como es la durabilidad de la batería de los relojes tradicionales.

Cuando se realizó el lanzamiento del Apple Watch, en una tarde de almuerzo de nuestro equipo, Alejandra, nuestra diseñadora, dijo que en el futuro -más pronto que tarde- la gente tendría que pagar para desconectarse. Si bien la idea es un tanto extrema, no resulta del todo descabellada y prueba de ello es Muse. Mientras los fabricantes tradicionales se preocupan por estar a la vanguardia de los relojes inteligentes, Interaxon Inc., lanzó una propuesta diferente: Muse, es un dispositivo corporal que no se coloca en la muñeca sino en la frente. Como dice en su sitio web, se trata de “una herramienta de ejercicio cerebral que le ayuda a hacer más con su mente, y más con su vida, ayudándole a aprender a manejar el estrés, mantener la calma y mantener la concentración”. Si usted quiere dejar de pensar tanto y tal vez relajarse un poco, esta delgada barra de metal podría ser la solución. 

Una vez colocada la banda en la frente, quien la utilice deberá conectar el dispositivo mediante bluetooth a su tableta o Smartphone para que a través de la aplicación Muse Calm (disponible para iOS y Android), sea guiado por una serie de ejercicios que le permitirán lograr la calma y mejorar su capacidad de concentración. Según la página de Muse, solo 3 minutos diarios serán suficiente. ¿El precio?  U$299 o $590.760. ¿Valdrá la pena hacer esa inversión? Al menos cuesta 50 dólares menos que el aclamado Apple Watch. Si pagar por desconectarse será una realidad o no, podrá decírnoslo Muse, a medida que avancen sus ventas... ¿o no? ¿A ustedes qué tal les parece este invento? La misma tecnología puede darnos un respiro y sacarnos de la internet de las cosas donde reina la máxima conectividad.

 

 

Con información de Mashable.


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